¿Te ha tocado alguna vez ir a una boda de la que el mayor recuerdo que guardas es lo desastrozo del banquete? Ya sea porque la comida haya sido escasa o sencillamente haya sido escogida de manera incorrecta, no hay nada peor que comer mal en una boda. Pues bien, no permitas que esto te suceda a ti.
Dos cosas básicas a tener en cuenta a la hora de organizar el menú de tu boda:
- Bodas al mediodía: el menú estará conformado por platos más elaborados e incluso más pesados.
- Bodas nocturnas: el menú debe servirse en base a platos más ligeros. El servicio de un cóctel previo ayuda mucho a que esto pueda realizarse con éxito.
Si de cócteles hablamos, algo que siempre te hará quedar bien con tus invitados es una copa de mariscos; para ello puedes contar con los clásicos langostinos y gambas o incursionar en algunos un poco más exóticos como las langostas o bogavantes.
Ya luego para el plato principal será infaltable la carne, pero de esto nos ocuparemos en nuestro próximo artículo. ¡No lo olvides!
Fuente: miboda | Imagen: prepararunaboda













